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La aceptación parte III

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Hace unas semanas me desperté furiosa. No entendía porqué. Mis hijas acababan de llegar después de estar varios días fuera de casa. Yo estaba descansada pero me sentí como volviendo al trabajo después de unas largas vacaciones. 100% improductiva.

Ese día mi paciencia y las ganas de estar con mis hijas eran casi nulas. Estaba convencida que volver a mi papel de “mamá” me estaba dando duro. Había sido un ogro la mayor parte del día.

En la noche cuando todo estaba en silencio, en un segundo pase de la furia a la tristeza. Lloré por horas. Me dolía el corazón. Me dolía algo pero no sabia qué. Me sentía mal por ese pésimo día. Pensé que estaba pre-mestrual. Igual me dije: és normal a veces tener un mal día en el trabajo!

Al día siguiente al despertar me sentía baja de nota. Aún no me entendía. Sin embargo, el día fue mejor. En algún momento tuve que verificar una fecha en el calendario y me di cuenta que el día anterior se cumplieron 2 años de recibir el diagnóstico de mi hija. NO LO PODÍA CREER!!!!

Hace 1 año recordé la fecha, me dolió pero sabia que era parte del proceso. Sin embargo, me prometí no hacer de esa fecha “una fecha” y lo cumplí. Juro que no la recordaba. No la había pensado. Desafortunadamente mi inconsciente sí la tenía muy presente.

Hay situaciones que nos marcan profundamente. Las heridas del alma muchas veces no cicatrizan y duelen por años. Esa noche sin ninguna razón aparente sentí el mismo dolor que sentí el día que el doctor me dijo lo que mi hija tenía.

El recuerdo que me trae ese día és de mucho dolor, miedo e incertidumbre. A pesar que ese día partió la historia de nuestra familia en 2 no sería justo tener que revivir ese dolor año tras año. No quiero eso!  

Hoy me prometo no aferrarme a ese dolor y trabajar por sanar esa herida. Hoy estamos bien. Mi hija está bien y eso es lo que cuenta. Vivir un día a la vez ayuda. Así que me enfoco en todo lo bueno que ha traído ese suceso a mi vida y espero borrar eso negativo que tanto me marcó.

“No cargues con el dolor de ayer, no lo pienses en el de hoy y no lo juntes con el de mañana”


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